Cómo vestir elegante con vaqueros

Vestir elegante con vaqueros no es una tarea tan complicada como todos pensamos. Para los hombres el pantalón vaquero es tan importante como el comer.

Antes de entrar en materia dejaremos clara una cosa muy importante. Los pantalones vaqueros rotos no son ni serán elegantes. Este tipo de pantalón vaquero está bien para otro tipo de situaciones. Cuando hablamos de elegancia es una prenda que no se nos debe ni pasar por la cabeza.

¿Qué tipo de pantalón elegiremos?

Esta es una de las cuestiones más importantes. Nos decantamos por unos pantalones vaqueros de tipo skinny. Es un pantalón que se ajusta muy bien a la pierna y nos da un grado mayor de esbeltez. No debemos pasarnos de justos.

Los colores que mejor nos vestirán serán colores oscuros y lisos o con degradados suaves, como el negro, el verde, el gris  o el azul oscuro y dejaremos los colores claros a un lado. También podemos utilizar colores como el marrón o el beige o si somos algo más innovadores, usaremos el rojo o el granate. Este tipo de corte no queda bien a personas con las piernas muy anchas. Si no nos sentimos cómodos, optaremos por un pantalón vaquero recto, que queda igualmente elegante.

Si se trata de vestir elegante con vaqueros, dejaremos a un lado los de corte muy ancho. Sí, vamos a vestir más casual, pero elegantes ante todo.

¿Con qué combinar los vaqueros?

Lo podemos combinar con multitud de prendas, como; camisetas, camisas, jersey (de cuello redondo, pico o alto) y polos. Esto dependerá mucho de la época del año y sobre todo de si llevamos o no chaqueta. Las camisetas con las que podemos combinar unos vaqueros deberán ser de cuello redondo, procurando dejar a un lado las de cuello pico y evitando las camisetas recargadas.

Normalmente las camisetas básicas monocromo suelen ser una buena opción. Esto no quiere decir que las camisetas con algún tipo de estampado o un mensaje no vistan, pero cuidado. Recomendamos que si utilizas camisetas que no sean monocromo o estampados muy simples y poco llamativos no utilices chaqueta.

La chaqueta, la prenda distintiva

Se trata de esa prenda que nos da cierta confianza en nosotros mismos. A diferencia de las americanas, las chaquetas blazer tienen un corte más casual y se confecciona con tejidos más sport. Evitaremos en todo momento ponernos americanas de traje, ya que estas están hechas con materiales más finos que no concuerdan con un look casual. Si no nos gustan las chaquetas, una opción igual de válida es un cárdigan.  

Podemos crear juegos visuales al llevar la chaqueta del mismo color, o similar, al de los vaqueros. Gracias a esto, crearemos una falsa ilusión de llevar un traje.

El calzado marca la diferencia

Si queremos vestir elegante, más nos vale que nos olvidemos de las zapatillas. Una mínima que hay que saber es que el cinturón y los zapatos deben ir conjuntados. Para redondear el look con el calzado dependerá de la época del año. Pero dos tipos de zapatos que nunca desentonan son los Loafer, como los Tassel Loafer en ante azul, o las botas Chelsea, como la Bota Chelsea en boxcalf marrón.

Complementos

Uno de los complementos más elegantes que podemos elegir sin lugar a duda es la bufanda o pañuelo. Es un complemento que aporta muchos matices a nuestro look. A ser posible, la escogeremos en tejidos como el cachemir.

No hay estilo elegante sin corbata, este complemento es el rey de la elegancia, lo podremos combinar fácilmente con un jersey fino de cuello pico. Gracias a esta combinación atraeremos las miradas de la gente. La pajarita la reservaremos para otro tipo de ocasiones.

Remangar o no remangar, esa es la cuestión

Como todo, en su justa medida está permitido. Está permitido remangar los pantalones con la intención de enseñar parcialmente el tobillo o los calcetines. Hay que recordar que cuanto más remangamos los pantalones más bajitos parecemos. Esto es algo que a los hombres de menor estatura no les favorece.

No hace falta decir que la elegancia no reside en el atuendo que llevamos puestos. La verdadera elegancia reside en nosotros mismos, por eso debemos caminar recto y mirando al horizonte realizando movimientos lentos, calculados y firmes.